Escala · Mallorca ·
La noche de los armadores
Tres de agosto, Illetas: el Cóctel de Armadores abre la 44ª Copa del Rey MAPFRE. Trescientas personas, un jardín colgado sobre el mar y cuatro días sin coger el teléfono.
Llegué a Illetas de negro, como siempre. En agosto Palma no perdona.
El Cóctel de Armadores abre cada año la Copa del Rey. Cuarenta y cuatro ediciones. Trescientas personas en un jardín colgado sobre el mar, y la bahía entera detrás.
Del mar no sé nada. Sé de escenarios. Pero reconozco a la primera a la gente que se pasa la vida entrenando para tres minutos: la cara es la misma en un barco que en un teatro.
Estuve hasta tarde escuchando hablar de viento y de rumbos. Me llevé una idea de allí: ellos también compiten contra el tiempo y contra sí mismos.
Después hubo música y me puse de pie. Me pasa siempre. No sé estar sentado cuando alguien toca bien.
Dormí en el Hotel de Mar, en Illetas, y los últimos días en el Victoria, en el paseo marítimo. Cuatro días sin coger el teléfono.
Volví a Madrid con la cabeza en otro sitio. En agosto no le pido más a un viaje.
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